lunes, octubre 23, 2006

Victoria Francés


Nacida el 25 de octubre de 1982, su infancia vivida en los bosques de Galicia y los ambientes góticos descubiertos en sus primeros viajes a París y Londres influirán en el romanticismo y el misticismo latentes en su futura labor artística. Mientras cursa estudios de Bellas Artes en la Facultad de San Carlos de Valencia, debuta profesionalmente realizando portadas, pósters y otros trabajos gráficos de encargo a través de Norma Editorial. En 2004, cuando sólo cuenta con 22 años, aparece su primer volumen de ilustraciones, Favole 1: Lágrimas de Piedra, basado en sus recuerdos de las ciudades de Venecia y Verona, acompañado de textos escritos por ella misma; la obra le consagra internacionalmente como una de las más firmes promesas en el campo de la ilustración.
Aparece su colección de pósters basados en el universo de Favole, con gran éxito entre el público. Su segundo libro de arte, Favole 2: Libérame, aparece en la primavera del 2005, siguiendo los buenos resultados de la primera parte.
En el 23º Saló del Còmic de Barcelona aparece el cuaderno Angel Wings, y la autora goza de una gran expectación en la sesión de firmas, movilizando a cientos de fieles seguidores.En la actualidad Victoria Francés se está convirtiendo en un fenómeno más allá de la ilustración, y, para deleite de sus numerosos fans, han aparecido en el mercado europeo todo tipo de artículos variados como pósters, puzzles, banderas, chapas, pegatinas, camisetas... Recientemente, Favole ha dado el salto y ya ha empezado a publicarse en el mercado estadounidense por la prestigiosa editorial Dark Horse, que también ha lanzado diversos artículos de papelería relacionados con la obra de la joven autora.

-Norma Editorial

domingo, octubre 22, 2006

Mujeres


No las ves que están agotadas, que no se tienen en pie, que son ellas las que sostienen cualquier ciudad, todas las ciudades. Con el matrimonio, con la maternidad, con la viudedad, con los golpes, ellas cargan con este mundo, con este sábado por la noche donde ríen un poco frente a un vaso de vino blanco y unas olivas. Cargan con los maridos infumables, con novios intratables, con padres en coma, con hijos suspendidos. Fuman más que los hombres. Tienen cánceres de pulmón, enferman, y tienen que estar guapas. Se ponen cremas, son una tiranía las cremas. Perfumes y medias y bragas finas y peinados y maquillaje y zapatos que torturan. Pero envejecen. No dejan las mujeres tras de sí nada, hijos, como mucho, hijos que no se acuerdan de sus madres. Nadie se acuerda de las mujeres. La verdad es que no sabemos nada de ellas. Las veo a veces en las calles, en las tiendas, sonriendo. Esperan a sus hijos a la salida del colegio. Trabajan en todas partes. Amas de casa encerradas en cocinas que dan a patios de luces. Sonríen las mujeres, como si lo vida fuese buena. En muchos países las lapidan. En otros las violan. En el nuestro las maltratan hasta morir. Trabajan fuera de casa, y trabajan en casa, y trabajan en las pescaderías o en las fábricas o en las panaderías o en los bares o en los bingos. No sabemos en qué piensan coando mueren a manos de los hombres.

Manuel Vilas, inédito, 2006

jueves, octubre 05, 2006

Paloma blanca


Dime paloma blanca
por qué no quiere mis besos.
Dime paloma blanca
dime lo que le he hecho.
Yo sólo sé que quiero tenerle entre mis brazos
y aunque sé que no puedo
yo quiero seguir soñando.
Y dime paloma blanca
si puedo borrar el miedo.
Dime paloma blanca
si navego en un recuerdo.

Rotito (Orlando Mazeyra) -->El coloquio de los perros


¡Ajá! Todos le dicen “Rotito”. Y ya sabía que ibas a pensar eso, pero no pues, nada que ver… no es porque sea chileno: Rotito es un cholazo, es más peruano que la papa. Marcial una vez me dijo que le pusieron esa chapa porque está roto… Yo no le creo, pero él dice que su papá lleva años violándolo. Antes pataleaba, gritaba y lloraba, todo el barrio lo escuchaba; en cambio ahora como que ya se acostumbró, ya no siente nada de dolor porque está completamente roto, abierto. Debe ser mentira porque a mí todavía me duele, me duele más que la primera vez… además yo no creo que exista otro hombre tan malo y perverso como mi papá, ¿no es cierto, mamá? ¿O acaso tú crees que cuando yo deje de gemir desesperado, todos en el barrio dirán que ya estoy roto? No, mamá, no te pongas a llorar. ¡Te juro que yo todavía no estoy roto! Si quieres se lo preguntas a mi papá.

...soledad... (by Shade)


Cuanto tiempo habrá pasado... no se.
Las horas se volvieron siglos hace ya demasiado tiempo.
Pero yo sigo perdida, sumida en la tristeza,
nadando en pensamientos turbulentos.
Silencio¿no lo escuchas?
Tus palabras son mi eterno tormento,
pequeñas y hermosas dagas
que se tornan mi sustento.......

miércoles, septiembre 27, 2006

A la Poesía (21 de marzo--Día de la poesía)


Un día para tí
¡Oh,dulce armonía!
Síntesis del alma,
suave melodía.

Son tus palabras mis besos
son tus rimas mis latidos.
Está mi alma en tus versos,
el amor por tí ha nacido.

Muestra el poeta el corazón,
muestras sus sentimientos;
siente en cada palabra
ama en cada verso.

Un día para tí¡
Oh amada poesía!
siempre estarás ahí.
Duerme el alma mía.

Hoy mi tema va por ella


Aquella.
La que aparece cada noche.
La que no enseña su cara.

Aquella.
La que nubla mis sentidos.
La que llora cuando ama.

Aquella.
La que sus ojos muestran el dolor.
La que abunda en nuestros corazones.

Aquella.
Que vive y sueña con nosotros cada noche.
Que se despereza entre luces de colores.

Aquella.
Que ve mi alma atrapada en los espejos.
Que grita y calla en lo alto de la torre,
donde anidan mis sentidos.

Aquella.
Que en mi insomnio me acompaña.
Que con lágrimas de amor se emborracha.

Aquella.
La soledad que el tormento desata.
Hoy mi tema va por ella.
La que no tiene nombre y todo el mundo llama.
Hoy mi tema va por ella.
Mi fiel compañera, soledad amarga.

Rasgando las sombras


Rasgando las sombras, perezoso, sediento de luz.
Rasgando las sombras, atrapado por el dolor. Entre las ruinas de la catedral derruida siglos antes por la ira incontenible de aquel que se hacía llamar Dios. Buscando a tientas, una sonrisa que me llevara de nuevo allí.Se me había negado la muerte "Vagarás entre las sombras de la discordia, pedirás la muerte, pero se te negará. Tuyo será el reino que tanto ambicionabas", decía; no busco la muerte, tan sólo regresar.El más puro silencio me rodea, silencio y soledad. Mis alas se quebraron con su última lágrima antes de desaparecer."Mío, siempre serás mío. Aunque ya no esté". El recuerdo de su blanca piel me quema las entrañas. Negras son mis alas, mi ropa, mi alma. Quebrados están mis recuerdos, dispersos en la niebla del olvido que mis alas dejan atrás. Ya no puedo volar, se me negó la libertad. Pero, ¿Dónde ir si sólo hay sombra?Rasgando las sombras de mi maldad. Sus ojos verdes me guían en las tinieblas, su susurro me golpea sin cesar; se esconde entre las ruinas de la sepultada catedral. Súbitamente aparecen por detrás, atrapados en los cristales de luz sepulcral. Vencer al sueño eterno con la mirada perdida. No es más que lo eterno el causante de tal dolor. Olvidadas quedan ya las sensaciones, el perfume de sus cabellos, el tacto a rosa de su piel. El amor que por ella sentía, olvidado también.
Rasgando las sombras, buscando sin saber qué. "Hallarás la eterna soledad entre las sombras, negras como todo tu ser; no es castigo lo que te impongo sino tu razón, no estás hecho para amar, ángel negro, pagarás mil veces tu traición". Rasgando sombras con mis pies descalzos, magullando mi alma a cada paso. Las figuras que vigilan desde la oscuridad mi avance hacia ninguna parte; sigilosas, serpentean bajo mis pies; la Pena, la Clemencia y la venenosa Redención."Juro ante el vacío del abismo al que me arrojan, que jamás olvidaré el sabor de sus besos, ni el suave roce de sus labios. No olvidaré su dulce rostro ni su aroma mezclándose en mi piel. Niego también la traición de la que se me acusa; pues amor, amor en todas sus formas, tu voz aclama".
Recuerdos fugaces ante mis ojos pasan, su mirada en lágrimas antes de verme caer "Ángel negro" decía "nunca te olvidaré". No soy más que una rosa que se deshoja, marchito bajo la oscuridad de mi negado amanecer. No soy más que tu siervo más fiel, pues puramente, como proclamas, amé. De rodillas, bajo tu imagen callada, palpando tu rostro deformado por los horrores del tiempo, recé. "Sé que me escuchas aunque no hable. Fue mi amor esa traición que tanto daño te ha causado. Te vi llorar mientras caía. Te vi llorar de celos, pues yo, tu ángel preferido, el más hermoso, el más perfecto e igual a ti, yo que a tu lado siempre he estado; amé por encima de mí y muy por encima de ti a una de tus hijas que tomé por ángel; ángel tan puro y grácil como San Gabriel. Una hermosura tan perfecta que incluso yo me enamoré. Fueron tus celos de amor al hijo pródigo, lo que te llevaron a tal crimen cometer, que acusaste de traición al más fiel de tus vasallos, y de mis manos arrancaste a mi mujer. Pues te digo ahora, pues sé que me escuchas, que a ella más que amar, adoré; pues hija tuya no era, era hija de la Fe. Mas ahora te digo, que con mi corazón condeno tu ira, pue sin este corazón oscuro que un dios celoso me dio, podré vivir lejos de tus miradas, de tus palabras; y arrancaré con estas manos negras que tu amarga alma atormentada tantas veces adoró como suyas, una a una arrancaré las plumas de mis alas; para ser libre de tu sinrazón. Y ahora Dios atormentado, no supliques mi perdón, bajo los pies de tu figura, dejaré este corazón.Ya tu castigo no sirve, ni tu castigo, ni tu perdón; rezo para decirte, que a ella la quise más que a Vos".
- Cuenta la leyenda que un día, una luz la catedral iluminó y del cielo un hermoso ángel descendió. Una mujer de finos cabellos rubios, blanca piel y dulce mirada verde, bajo una escultura sus alas desplegó. Mirando al cielo, con un corazón negro en sus manos, se arrodilló. Confusas con las lágrimas sus últimas palabras susurró. Y su dulce corazón blanco, con su espada atravesó. "Dios que todo lo perdona, perdona a estos corazones que tanto se amaron. Ahora somos libres para amarnos, con nuestra sangre te pedimos perdón; pues dos corazones que se aman tanto, merecen tu compasión. Nuestros corazones quedarán sepultados, pero el amor no, y nuestros latidos surgirán de nuevo, cuando se condene otro semejante amor". El tiempo borró la historia, pero no todo se acabó. Pues cuando un amor imposible llora cerca de los dos corazones sepultados, laten al unísono; y en sueños todo se convierte en posible, pues en el mundo de los sueños donde los ángeles residen. Son los sueños los únicos que no pueden ser dominados, viven libres, ajenos a la realidad. En la luz de tus sueños viven los dos ángeles que se amaron tanto; y sin tus sueños no se pueden amar. No te olvides ni de los ángeles ni de los sueños, cada mañana al despertar.-

¿Y qué más?


Ya sé lo que es morir y seguir respirando el aire asfixiante de la celda de mis penas. Ver la sonrisa en los labios pintados de un amor enlazado al viento del tiempo. Ver los ojos iluminados de la mujer enamorada, feliz junto a unos ojos que la miran enamorados también. Y junto al espejo ver mis ojos tristes y melancólicos por un amor que se diluye en la tempestad de mis tormentos. Despertar en lo oscuro de la noche y recordar... Notar las lágrimas caer y aferrarme a la almohada que acoje un grito ahogado. En la soledad, intentar volar hacia el recuerdo, volar hacia tus besos.
Y deseo que sean tus brazos los que de nuevo me abracen pero es tan sólo el deseo de un alma castigada por un corazón perdido. Pero son el tiempo y la distancia los que me recuerdan lo que te quiero, y lo que encontré a tu lado y he perdido. Cómo explicar que vivo sin vivir en mí, que muero y sigo estando aquí. Que siendo mi vida lo que más estimo la pierdo y me equivoco al resistir. Persigo a la muerte y ella hulle de mis dedos, la vida se aferra a mí y da otra oportunidad. Otros labios deseando los míos, y me besan y me arrancan la sonrisa por recordar. Otras manos son las que me acarician pero el sentimiento de ese corazón me resbala. Me pide amor y me reclama cuerpo y alma.¿Cómo se puede dar a alguien algo que no te pertenece? Sólo tengo la angustia de verlo sonreir, del dolor de un " sí quiero"; entonces las rosas se deshojarán y los ruiseñores llorarán y se ocultará el sol. La luna saldrá y llorará más el corazón, ella fue compañera de mi dolor. Prisionera de su piel, lágrimas de deshecho. Y rezando a Dios por un olvido, pero el alma no quiere.
Amar, amar tanto. Dulce plegaria es el dolor; sufrir tan mal; vivir para lastimar al corazón y llorarán las rosas.
Tan sólo queda llorar mas no hay que llorar, calla al corazón, apaga la luz.¡Silencio!

Uno más de cada verso


Sueños rotos, luces apagadas
se levanta el telón.
Estrellas suicidas, brumas
asesinas acuchillando el alma.
Notas de un violín atormentado,
fugaz recuerdo manchado
de sangre y tinta.
Hojas rasgadas por sombras
del tiempo, una lápida.

Suave matíz del vulgar amanecer,
triste crepitar del fuego abrasador.
Doradas palabras, tristes lágrimas
y muertas las rosas.
Posesión insignificante,
una vida corta.

Triste despertar de un pájaro cantor.
Bailan las ramas de su árbol,
inmune al tiempo.
Corona de flores apagadas,
marchitas, rotas por el tiempo y el olvido.

La lápida, de blanquecina pureza,
quebrada de negras y solitarias noches.
Soledad repleta de ángeles de piedra.
Rubores perdidos en alagadoras páginas.
Cariño sombrío en el rumor del agua.
Hasta siempre, en oro deborado,
el musgo ganando la batalla.
Testigo mudo del tiempo que pasa,
sin la caída de sus lágrimas.

El maleficio del sol


Y allí estaba ella, de rodillas ante aquel que le negó el amor.
Con los brazos en cruz y lágrimas resbalando por sus mejillas, acariciando la pálida y hermosa tez. Desnuda ante el sol se presentaba, orgullosa a la vez que asustada.
La brisa del mar la abrazaba. Los primeros rayos asomaron por el fino manto de las nubes; la joven cerró los ojos y apretó los labios.
Su pelo negro serpenteaba en el largo cuello, ocultando la lenta muerte que le aguardaba. Él corría por entre las rocas, escuchando su respiración y aturdido por su pensamientos. La manta entorpecía más sus pasos. La blanca piel de su amada se desvanecía en ardiente pesar mientras el mundo despertaba de su sueño.
El mar embravecido salpicaba la blanca desnudez de la amante. Poco a poco, las cenizas se mezclaban con la espuma. Él llegó a tiempo para contemplar como el grácil rostro se despedía. Su última sonrisa se mezcló con las lágrimas y él cayó tembloroso por la ira, con un punzante dolor en el pecho. Ella desapareció por completo mezclándose con el fresco viento. Las cenizas se esparcían por las nubes.
Ella ahora era aire; él escuchó su voz en su oído, el murmullo del viento la acompañaba; "te amaré siempre", repetía. Y él, abatido por el sufrimiento del suicidio de su amada, miró con ira al sol que los separaba y un doliente grito brotó de su garganta.

11-08-2006

Vendería mi alma al diablo
sin duda, por escuchar tu voz.
Me lanzaría a sus brazos
por tan sólo ver tu cara.

Acabaría con mi vida por tan
sólo sentir de nuevo el calor de tus labios.
Ver tus ojos sonreír bajo un manto de estrellas.
Ocultar mi rostro en tu pecho
mientras se enrredan en tus dedos
mi cabello.

Aclamaría un sitio en el infierno
con tan sólo escuchar tu respuesta
ante todas mis preguntas.
Vagando, de luto cada noche,
mi corazón lleno de pena
ahogando el dolor en mi silencio.

Busco desesperada tu mirada negra
para perderme en el amor de tu oscuridad.
Ardería en fuego eterno,por ver de nuevo tu sonrisa.
Y clavaría mil dagas en mi pecho
por que me digas que tu alma es sólo mía.

martes, septiembre 26, 2006

Zapatera prodigiosa


Zapatera que remienda
poco a poco y mal
sus pequeños zapatos.

Desgranando por las calles,
en gotas de melancolía
su ilusión insatisfecha.

Cose lentamente el duro cuero
en sus manos el dolor,
marcado a fuego en su pecho,
el dolor de la soledad.

Busca en sueños desesperados
la razón para olvidar el pasado
entre sollozos de lana caliente
hunde su alma y muere.

Muere lentamente intentando olvidar
aquellos deseos que la arrastraron,
entre espinas de fino rosal
a las puertas del desamparo.

¿Dónde está? ¿Cómo llegó allí?
Deseando ser libre por el tiempo,
borrándose sus huellas a su paso;
encerrada en una cárcel por amor
entre rejas de zapatos viejos.

Zapatera que remienda poco a poco y mal
sus pequeños zapatos.
¿Quién vendrá a liberara la zapatera?
¿Quién vendrá a remendar su corazón?

Bienvenido a Poeta tenebrae

Bienvenido a mi nuevo blog. El anterior era http://safo.blogia.com pero por problemas derivados a mi genial memoria he tenido que crear otro, espero que con este no me pase lo mismo.

De momento intentare pasar con la mayor brevedad posible tanto las direcciones como los articulos allí publicados y ya iré añadiendo más.

Espero que disfruteis, y os guste mi blog.

Un saludo a tod@s.