viernes, abril 20, 2007

Apocalipsis


El mundo es un caos.
Se rompen las esferas del tiempo.
La luna abrasa a aquellos hombres
que buscan aún la sombra de la esperanza.

Se diluyen los sueños en lágrimas,
se envuelve el amor con rojo terciopelo.
Sucumben al vacío las risas,
se esconden en el eco los gritos.
Lenguas de fuego arrasan montañas.
La nada se apodera de la vida.

La luna se ha vestido de luto,
se ha dejado ganar por la tormenta;
los rayos rompen el cielo de nubes negras.
Acaba aquí la pesadilla, llega la muerte.
El olor de aquella se cierne sobre la tierra.

El agua de los ríos se seca,
ya sólo llueven piedras.
Tan solo queda el silencio de lo que se fue.

En lo alto de una montaña,
alejada de la desgracia;
se mantiene en pie...una iglesia.
Ya nada queda a sus pies,
ni dentro, ni fuera.
Una vela roja encendida.
En el altar de la iglesia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa vela roja que lo ha aguantado todo... ¿qué representa?